El pasado domingo se celebraba en Alcalá la festividad del Corpus
Christi, día en el que los cristianos conmemoramos la Solemnidad del
Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
El de este año se
antojaba novedoso, con la participación de la joven Asociación Diocesana
de los Santos Niños, y la salida en la procesión de nuestros patronos
esta vez en unas humildes andas llevadas por miembros de la Cofradía de
la Virgen de la Cabeza, contrastando con otros años en los que eran
sacados en el trono de Jesús de Medinaceli.
El segundo
de los pasos, San Diego de Alcalá, fue sacado por una cuadrilla de la
Hermandad de la Columna integrada por miembros de sus dos pasos.
Y
finalmente, la Santa Forma, que a comparación de años anteriores en
pasos como el de María Santísima de las Lágrimas, este año fue sacada en
el paso de María Santísima de la Soledad Coronada, y portada por la
misma Hermandad. Destaca el enfoque que se logró darle al paso tan
diferenciado al que estamos acostumbrados, con una rica composición
floral, una jarra en cada esquina, y parte de la candelería del paso
dispuesta en la totalidad del paso alumbrando el Cuerpo de Cristo.
Sin
embargo, el domingo fue, además, una jornada en el que alguna de
nuestras Hermandades vivieron realmente el mensaje cristiano del día que
celebraban, y embellecieron nuestras calles con una serie de altares a
lo largo del recorrido de la procesión, que, al contrario que otros
aspectos, muestra cada año la superación y un mayor gusto en la
realización.
Pero, además, es digno de destacar la colaboración y
ayuda entre Cofradías que, a pesar de que ha pasado por desapercibida,
se ha conseguido con la realización del altar de la Hermandad de los
Trabajos, la cual, este año en vez de cargar uno de los pasos ha optado
por instalar un altar nuevo. Para ello, la Cofradía de la Agonía les
cedió el que ellos acostumbraban a poner hasta este año, y por otra
parte, la Hermandad de la Resurrección y Salud les cedió, también, la
estructura del dosel que utilizó la corporación para la bendición de su
titular mariana y su primer besamanos.
Esta es, quizás, uno de los
hechos más destacables del Corpus 2015, porque es esta la acción que ha
de imperar en nuestra Semana Santa, la ayuda y colaboración entre
Hermandades, lejos de hostilidades pasadas, comparaciones sin fundamento
y demás piques a los que estamos acostumbrados a ver.
En cambio, el ciriazo
de la procesión se lo llevó el Obispado, encargado de la contratación
de las dos bandas que acompañaron al paso principal (Banda de Música de
Algete) y el paso de San Diego (A.M. Sones de Tajuña, de Carabaña).
¿Falta de confianza? O, ¿De nuevo, otro de esos piques de los que se
hablaba tres líneas arriba? Es evidente, que pocas, ciudades de la
Comunidad de Madrid pueden presumir de tener dos agrupaciones cofrades
en su nómina de bandas, y sin embargo, Alcalá optó el domingo por el
trabajo externo, y no el complutense.
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